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Estamos en plena "época de la bufanda" y nos preguntamos cómo prevenir los resfriados...

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Estamos en plena "época de la bufanda" y nos preguntamos cómo prevenir los resfriados...

http://talkinginthedark.com/2014/ Cuando viene el frío, empezamos, y empiezan nuestros hijos, con mocos, estornudos, tos, fiebre e infecciones. ¿Qué podemos hacer?

strategie nelle opzioni binarie Mi primera recomendación: estimular el sistema inmune, reforzar las defensas, ¡prevenir es mucho mejor que tratar!

opciones financieras y productos estructurados pdf Para desinfectar el ambiente y prevenir los contagios en casa y en el trabajo podemos quemar o vaporizar aceites esenciales de pino, tomillo, salvia, limón, pomelo o eucalipto.
 
Otros consejos higienistas de preparación para el frío serían:

  1. Paseos diarios al aire limpio (campo, montaña, mar)
  2. Duchas de agua fría/caliente (dirección pies-cabeza)
  3. Cepillado circular de la piel en todo el cuerpo (dirección corazón)

También deberíamos aumentar el consumo de todos los alimentos con capacidad para estimular nuestro sistema inmune, que son: el ajo, la cebolla, el puerro, el tomillo y el jengibre por su acción mucolítico, anti-bacteriano y anti-vírico; y el limón, naranja, pomelo, kiwi, zumo de grosella roja o negra, pimiento rojo, rabanitos, remolacha, perejil fresco e infusión de malva por su aporte en vitamina C, que reduce la histamina en el cuerpo y estimula el sistema inmune, y ¡sin olvidarse de completar adecuadamente nuestra dieta diaria!

هل يمكنك ربح المال من اليوتيوب A continuación os detallo una lista de alimentos saludables, que nos ayudarán a mantenernos sanos y apoyarían la curación:

  1. Consumir regularmente fruta y verdura fresca y cruda, mejor biológico, por su aporte en vitaminas, minerales y enzimas.
  2. Incluir semillas crudas, frutos secos, germinados, cereales integrales, algas y jengibre en la dieta diaria.
  3. Aprovechar el aguacate, espárrago, alcachofa, col, pomelo, naranja, melón, piña, tomate, patata, coliflor y brócoli, que refuerzan el sistema inmune, depurando además el sistema hepático y renal.
  4. Consumir espinaca, calabaza, zanahoria, moniato, col, brécol y orejones (albaricoque) por su contenido en betacaroteno (pro-vitamina A), ¡muy importante para la salud de las mucosas!
  5. Incluir yogurt natural o kéfir de cabra biológico, y miso no-pasteurizado, todos ellos alimentos fermentados, que aportan pre- y probióticos a nuestra flora intestinal, la mantienen en equilibrio y así ayudan a reforzar nuestra primera línea de defensa hacía el exterior.
  6. Preparar caldo de pollo biológico con muchos vegetales como ajo, cebolla, apio, puerro, nabo, zanahoria, jengibre y alga, añadiendo perejil fresco, aceite de oliva y miso diluido al final de la cocción.
  7. Tomar infusiones de diferentes hierbas, para aliviar la sintomatología específica de cada momento y para aumentar la hidratación y la excreción.

La importancia de nuestro “terreno” (predisposición) para mantenernos sanos, lo podemos observar fácilmente cuando los niños están en contacto con sus amigos que ya “han pillado” algo. Algunos entonces se infectan, y, muchos otros, no. Dependerá en buena parte de cómo esta su sistema digestivo, porque la mayoría de las bacterias y virus entran en contacto con ellos a través de la inspiración o por la boca a través de sus dedos. En ambos casos pasan al esófago, bajan al estomago y siguen su trayectoria hacía el intestino. Ahí les espera nuestra primera línea de defensa; si la mucosa y la flora intestinal están en buen estado, van a repeler a estos agresores, les negarán la entrada al organismo y serán excretados con las heces al exterior. Si la flora está dañada, desequilibrada y “fuera de servicio” por muchas razones posibles (dieta inadecuada, tratamiento con antibióticos, etc…), fácilmente pueden pasar los invasores a través de la mucosa hacía la sangre y penetrar dentro del organismo, donde afectarán al tejido más apropiado para ellos.

http://www.aaronhaxton.com/?eiwo=sistem-trading-forex-tanpa-indikator&e94=d0 En cuanto llegan al sistema respiratorio, el cuerpo intenta defenderse de ellos, produciendo moco, donde estos se quedarían enganchados. Luego con un ataque de tos o estornudos se expulsa el moco infectado hacía el exterior. En este caso, la primera indicación sería: ¡excluir la leche de vaca de la dieta!

La leche de vaca incentiva la producción de mocos, agravando con ello todos los síntomas del aparato respiratorio. Además, los niños “atópicos”, con tendencia a padecer síntomas como rinitis, sinusitis, asma o dermatitis, a menudo van mejorando su sintomatología con solo eso: la eliminación de la leche de vaca de su alimentación. En caso de mucho moco, sería incluso recomendable pausar con todos los productos lácteos hasta la mejoría de los síntomas. Cuando se vuelven a introducir, los productos fermentados (yogur y queso) a base de leche de cabra u oveja serían los más indicados.

En todo caso es muy importante un descanso adecuado, una buena ventilación del dormitorio, humidificar el ambiente y beber mucho, sobre todo zumos y licuados de fruta fresca y caldos vegetales depurativos y remineralizantes.

También se puede echar mano de algunos suplementos dietéticos,  especialmente indicados para apoyar el sistema inmune, como:

El polen, un nutriente valioso, que ayuda a estimular las defensas.

La jalea real, que fortalece el sistema inmune, estimula el apetito y se conoce como potente reconstituyente del organismo.

El propóleo, que actúa como antibiótico natural, con efecto anti-infeccioso y anti-inflamatorio.

Por último os detallo algunos “consejos caseros” para aliviar los  síntomas más frecuentes. En caso de moco:

  1. Realizar lavados nasales con una lota, llenada con agua + pizca de sal marina natural o utilizar el spray nasal de Quinton (agua marina), soplar la nariz frecuentemente o utilizar un “sacamocos” para los más pequeños.
  2. En caso de moco espeso: realizar inhalaciones con vahos de tomillo o camomila para fluidificar y desinfectar.
  3. Introducir 1-2 gotas de limón (desinfectante) en la nariz (inspirar hacía arriba) y luego soplar.
  4. Dejar una cebolla abierta en la mesa de noche, para poder respirar.

En caso de dolor de garganta y tos:

  1. Preparar un sirope de cebolla (mucolítico, balsámico y expectorante), cortando una cebolla cruda en tacos, cubriéndola con miel, azúcar integral o sirope de agave y dejar reposar en la nevera. Tomar el jugo que va soltando.
  2. Preparar una decocción de “raíz de loto” o flor de jazmín con agua y miel, tomar 3-4 tazas al día.
  3. Realizar gárgaras con vinagre de manzana, limón, infusión de salvia o agua caliente + sal marina natural (1 cucharada).
  4. Realizar inhalaciones de agua caliente con 1 cucharada de sal marina, (para humedecer y desinfectar), infusión de tomillo (desinfectante) o aceites esenciales, según indicación profesional.
  5. Tomar infusiones a base de tomillo, malva o malvavisco, llantén, sauce, hinojo o jazmín, con miel y limón.
  6. Aplicar el ungüento "Propolina" de Artesanía Agrícola en la planta del pie (zona refleja del pulmón) antes de dormir y ponerse calcetines de algodón o lana encima. A los 5 minutos es absorbido y empieza hacer efecto, tranquilizando la tos molesta que inhibe el descanso...

En caso de infección es normal, que el paciente pierda el apetito. El cuerpo necesita toda su energía para combatir los invasores y se ahorra la energía que le costaría realizar la digestión, aproximadamente un 30% de su energía total. Por ello sería recomendable garantizar la hidratación del cuerpo y así fluidificar todas sus excreciones, preparando el caldo de pollo (efecto antigripal), zumos y licuados naturales e infusiones según gusto. No hace falta insistir en comidas sólidas antes de una mejoría que rápidamente ¡devolverá el apetito!

¡Mucha salud!